
Después de refrescar las ideas en el Rio Colorado, y de dejar escurrirlas en el viaje en helicoptero para volver al punto de partida de nuestra excursion... cogimos coche y nos dirijimos directamente hacia Death Valley. Pasamos la noche en un model a las afueras de Las Vegas (again... what you do in Las Vegas... stays in Vegas! ;-) ) y a la mañana siguiente y después de un buen desayuno en el Denisse's (o como cogne se llame) en el que llamamos a la tortue para felicitarla para su cumpleaños... nos dirigimos hacia el Valle de la Muerte.
El paisaje no cambia mucho en comparacion a el que se puede ver en Arizona y Nevada... cojimos la ruta 66 (la que cruza Estados Unidos desde costa a costa) y después de algun susto (conmigo como protagonista en el volante), llegamos a la entrada del Death Valley.

La primera cosa en la que nos fijamos fueron los pequeños tornados de arena que se formaban alrededor de la carretera... y que la cruzaban!!! Pasamos al lado de unos cuantos. Y luego de repente.... calor y silencio.
Dentro del coche todo fresquito y en orden, con nuestra Amaral (nuestra musa del viaje) y gafas de sol. Y fue en la primera parada donde nos dimos cuenta del porqué de ese nombre: 50°C !!!

Paramos primero en el Badwater Salt Basin, el punto mas bajo de Norte América, a unos 80 metros bajo el nivel del agua. Es por eso, que el agua del mar, al hacer tanto calor, se evapora y solo se ven cristales de sal en una esplanada enorme. El unico ruido que se oye es el romper de los cristales de sal bajo los pies, con formas geométricas irregulares. Parece que estas viviendo en uno de esos documentales de National Geographic... y de repente te encuentras con una balsa de agua en la que la unica fuente de vida es una especie de molusco que se parece a una babosa negra...

A continuacion ya cogimos el coche e hicimos una vuelta por el valle siguiendo una ruta: los 50°C se aguantan bien una dos y tres veces... pero a la cuarta llevas ya una tonteria encima y preferimos ser prudentes (después de que el coche casi se nos parara en una subida que deberia tener un 3% de pendiente y con el aire acondicionado apagado!). Pasamos por el paseo de los 3 colores, en el que se ven tonalidades de piedras rojas, verdes y amarillas (bueno... esto es lo que me dijeron mis compañeros... puesto qe como ya sabéis un servidor es daltonico).
Vimos las dunas que hay de arena, cruzamos una carretera en la que habia un cartel que pedia apagar todo aire acondicionado o aire por prudencia, pues si se nos cruzaba por encima uno de los remolinos de arena, ésta podia entrar en el coche... cual terneras rebozadas! Y al final salimos del Death Valle con una sensacion... vacia. No por el hecho de que no nos gustara (personalmente ha sido uno de nuestras visitas mas interesantes), sino porque el valle esta desierto, deshabitado, vacio...

Y con este sentimiento nos dirijimos rumbo al parque nacional de Yosemite! (y yo que creia que en este era donde vivia el oso Yoggi... jooooo). Pero bueno... nos encontrariamos con sorpresas. Pero vayamos por partos, como dice Mara ;-)
Pasamos noche en un pueblo a la entrada Este del parque (que esta abierta solo en verano, para aquellos que quieran hacer el viaje). El pueblo se llamaba Lee Vining y era precioso, pequeño, con el Lago Mono pegadito (juaaaaas, como nosotros). Ya paro que me entra el histerismo. Y después de cenar un buen pedazo de salmon con potaje de la abuela en una terraza (hay que decir que pasamos en el mismo dia de 50°C a 10°C), nos fuimos a ver el lago que estaba cubierto por una luna llena de ensueño... y nos quedamos Pedro y yo en el intento porque estaba eso muy oscuro y temiamos que alguien saliera de una casa y nos disparara con una escopeta de alto calibre ;) Pero que conste que lo vimos a unos 100m!



A la mañana siguiente, nos levantamos pronto para aprovechar el unico dia que ibamos a pasar en el parque. Y la entrada no podia haber sido mejor...
El parque esta lleno de lagos enormes con riachuelos que los alimentan, aun hay restos de nieve, bosques de avetos, sequoias enormes con unos troncos que te cubren, ardillas, osos, cascadas

enormes que t

e quitan la respiracion...

Y para refrescarnos del dia y del calor que hizo... terminamos bañandonos en un riachuelo. La verdad es que tuve que insistir y ser hasta pesado (lo reconozco), porque ese par de cazurros

querian volverse ya al coche, pero al final me sali con la mia (como siempre) y nos pegamos el baño del siglo. El agua estaba helada... pero ese baño nos sento de maravilla para no ir repartiendo "olores intensos".





Next post... Santa Cruz, SF again y vuelta a Paris! (y joyas varias ;-) )